sábado, 18 de marzo de 2017

Amazon: ¿amigo o enemigo?

 


No es necesario extenderme en la definición sobre Amazon. Cualquier persona que se encuentra en el mundillo sabe perfectamente que Amazon es la tienda más grande del mundo. El pilar de su funcionamiento es el comercio electrónico, y por supuesto, nosotros los escritores, tanto los autopublicados como los de editorial, tenemos casi la obligación de estar allí, como quien dice, si no estás en Amazon, no eres nadie y no existes.

Para los escritores, en especial los autopublicados, Amazon se convierte en un punto de venta necesario. Si es la tienda más grande del mundo, tienes que estar ahí, porque eso de alguna manera garantiza el alcance de ventas para todos.

Hacia el año 2011, Amazon lanzó su plataforma para permitir que escritores no afiliados a ninguna editorial pudiéramos vender libros allí, a través de la autogestión de la edición y publicación de nuestros libros electrónicos. Para muchos de nosotros, esto significó una increíble bendición: por fin podíamos saltarnos por encima a las editoriales -las molestas editoriales- que tienen millones de exigencias a las cuales no es tan sencillo adaptarse. Todos saltamos de la alegría y los escritores autopublicados se multiplicaron por miles. La plataforma se vislumbraba como algo que tendría futuro y que sentaría la base de una nueva forma de ser escritor.

Amazon, actualmente, se nos muestra como un trampolín a la fama con montones de ventajas y cada día con nuevos elementos que son de indispensable ayuda para los autopublicados: no tienes que estar con editorial y tu manuscrito puede entrar directamente a la venta, la protección de tu texto a través del DRM, la publicidad que ellos realizan a través de correo electrónico, la posibilidad de que tus lectores evalúen tus escritos, la posibilidad de tener exclusividad con Amazon, la inclusión en un plan en el que puede ser leído por miles de personas a través del Kindle Unlimited, y para cerrar con broche de oro, un concurso en el que te lanzan a la fama si eres un buen escritor y hasta te mandan a publicar con una editorial.

Pero la pregunta realmente es: ¿todas esas “ventajas” realmente lo son? ¿Es Amazon un amigo que quiere apoyar y ayudar a todos los escritores, o simplemente se valen de las intenciones de los que quieren ser escritores para poder sacar un provecho ganar fama y dinero a costa de nosotros? ¿Es Amazon un amigo o un enemigo?



Como primera medida, nos presenta la ventaja de que el manuscrito puede ir directamente de mi computador a la plataforma. En menos de tres horas el manuscrito estará publicado, a la venta y disponible para cualquiera que tenga una computadora y una tarjeta de crédito. Eso nos suena al mismo cielo. O al mismo infierno. ¿Y quién controla la calidad? Para nadie es un secreto que un alto porcentaje de los textos que se distribuyen a través de Amazon no tienen la calidad mínima para ser publicables. Y no hablo de la estructura de la narración, o del argumento, o de las ideas que se implican dentro de los textos, hablo de cosas tan mínimas, pero a la vez tan importantes como la ortografía, la redacción, la coherencia estructural que son lo mínimo por lo cual debe responder cualquier texto en el que uno ponga cualquier tontería que le pase a uno por la cabeza. Montones de lectores se han quejado de que el dinero que pagan por algunas novelas (incluso por aquellas que no cuestan sino $0,99 USD) es dinero desperdiciado por la cantidad de inconsistencias, errores y falta de profesionalismo puesto en algunos libros (ojo, dije algunos, no todos, yo sé que hay textos muy bien escritos y muy bien publicados). A la larga esto se convierte en un arma de doble filo. Si le cuentas a alguien que autopublicas en Amazon, podría pensar que tu libro es de tan baja calidad como la mayoría de lo que se vende ahí. Este carácter de “vale todo” bajo la cual funciona la plataforma de Amazon sin ningún tipo de control implica que la calidad de lo que venden importa mucho menos que la posibilidad de vender. Esta tienda le importa una sola cosa vender.

En segundo lugar, tenemos la protección del texto publicado a través del DRM, un elemento de seguridad que le ponen al libro para que nadie pueda compartirlo fuera de su propio dispositivo de lectura y así evitar la distribución ilegal. Pura mentira. Tú puedes colocarle al texto todas las restricciones que quieras, existen diez mil programas en Internet que pueden eliminar dicha protección exponiendo tu texto a la piratería, como ya se ha hablado mucho de eso en este blog. Si de verdad a Amazon le interesaran los aspectos relacionados con la protección de los autores y de sus obras, idearían algo que realmente pusiera un alto al asunto de la piratería, sin embargo, no lo han hecho, y el asunto del DRM se convierte en una fachada como quien dice “sí protegemos tu libro, pero no tenemos la culpa si alguien contrarresta nuestras funciones para proteger tu libro”.

El tercer asunto sobre el que quiero llamar la atención es la aparente publicidad que realiza Amazon sobre los libros. Me parece curioso, en algunos grupos y foros, las autoras comentan felices que les llegó a su correo publicidad sobre las novelas que ellas venden en Amazon. Querida amiga autora, lamento mucho informarte que Amazon hace publicidad de tus novelas a ti misma, no a los demás. O ponte a pensar, ¿cuántas veces recibes publicidad sobre novelas de autoras que no son tú, que tú no lees, que no escriben sobre el mismo género tuyo o que tú no conoces? Digo sin temor a equivocarme que muy pocas veces o ninguna. A mí también me llega publicidad sobre mi novela y me llega publicidad sobre algunas novelas sobre las que he hecho clic es decir que no son libros desconocidos para mí. Con esto, Amazon nos da “contentillo” haciéndonos creer que hacen publicidad de nuestros escritos cuando nada está más lejos de la realidad. Ellos simulan hacer publicidad para hacerte pensar que en realidad te hacen publicidad con todos. No me extrañaría que alguno de estos días Amazon sacara algo así como un plan de marketing en el que tú como autora pagas una pequeña cantidad de dinero para que ellos se encarguen de difundir tu libro. Todo es un negocio en esta vida.

El siguiente punto sobre lo que quiero llamar la atención es sobre las infortunadas estrellas de Amazon en las cuales se “refleja” la “calidad” de nuestras novelas. No voy a entrar a hablar mucho sobre las dichosas estrellas porque ya mis dos compañeras de este blog lo han hecho en otros artículos, uno de ellos sobre todo lo que se esconde detrás de las estrellas de Amazon y otro post sobre el verdadero significado de las famosas tres estrellas. Te invito a leer ambos textos que son bastante interesantes. A lo que voy ahora es al poco control que tiene Amazon sobre las puntuaciones que dan los lectores. En primer lugar, no es necesario haber comprado el libro para puntuarlo, y eso me parece un terrible desacierto por parte de esta tienda. ¿Cómo es posible que se permita evaluar la calidad de algo que no se ha comprado? Me parece una completa falta de respeto hacia los autores. Si de verdad Amazon quisiera que la evaluación fuera honesta, la restringiría única y exclusivamente para las personas que han comprado la novela, no para cualquier persona que haya hecho cualquier compra (hasta de un destornillador). A ellos solamente les interesa que haya puntuaciones para poder jugar con los ranking y de esa manera vender libros. A ellos les interesa vender. En segundo lugar, existen “lectores” que sólo ponen una estrella en absolutamente todo lo que leen (o dicen leer). Es decir, lectores que están empeñados en desprestigiar los libros que vende Amazon. ¿Es posible que alguien deteste absolutamente todo lo que lee? Y si así es ¿por qué seguir comprando y seguir puntuando? Si yo veo que un lector compró cuatro libros y a los cuatro les puso una sola estrella y no vuelve a comprar, yo digo, está bien no le gustaron los libros. Pero si yo veo que un lector ha leído 80 libros y a los 80 libros los puntuó con una o dos estrellas, eso me tiene que dejar ver que la evaluación no es ni sincera ni honesta, y que hay algo más detrás de ella. Pero Amazon no se digna hacer ese tipo de controles, porque lo único que le interesa es vender.

Otro punto que me parece también una desventaja para los escritores, es la exclusividad a la cual se tienen que someter los libros si quieren algunos “beneficios” como estar en el Kindle Unlimited o si quieren que su libro entre para ser pagado por la cantidad de páginas que se leen. Una completa falta de respeto. Yo, como autora, tengo la potestad de decidir en qué plataformas pongo mis libros. Si bien es cierto que Amazon es la más conocida, también es cierto que no es la única, ni mucho menos la mejor. Existen otras tiendas que le brindan más beneficios a los autores y a los lectores. Por ejemplo, la plataforma Smashwords (la experta es Mary pero también tengo libros ahí y he podido ver las ventajas) tiene más beneficios: te paga mejor las regalías, te pone en montones de librerías conocidas como Kobo, iTunes, Scribd, OverDrive, y día a día sigue abriendo más convenios con otras librerías, tienes mayor control sobre el libro y su distribución, no te exige ninguna exclusividad para estar en sus planes de promociones y beneficios, y otras ventajas que son como el carnaval de Barranquilla “quien lo vive es quien lo goza”. Esa exclusividad que exige Amazon solamente corrobora sus ansias de establecerse en el mercado como los primeros, como los más vendidos, como los dueños del imperio, están pensando en su propio bolsillo y en su propio beneficio y no en el de los autores.

Hablando del Kindle Unlimited, asunto que se presenta como otra “ventaja”, desde mi punto de vista en vez de ser una ventaja es una agresión en contra de los autores. En primer lugar, los lectores le pagan a Amazon una cantidad mensual por el derecho a leer cualquier cantidad de libros que a ellos se les pegue la gana, lo cual significa que pueden descargar el libro en cuestión, de manera ilegal quitarle el DRM y distribuirlo por donde quieran, es decir esto facilita totalmente la piratería, con el agravante de que en la versión anterior quien piratea tiene que pagar el dinero que cueste la novela y en este plan ya no tiene que pagar ni un peso. En segundo lugar, se supone que al autor le corresponde cierto porcentaje según la cantidad de gente que descargue el libro o que lo lea o lo que sea, asunto que realmente nunca nos ha quedado claro a los autores, no se nos ha explicado en detalle cómo funciona, no sabemos si realmente las cifras que ellos presentan son las reales y no sabemos si se nos están pagando la regalía de manera correcta. Lo que sí hemos podido notar los autores que tuvimos el mal tino de meter nuestros libros en el Kindle Unlimited es que las regalías de esta manera bajan muchísimo con respecto a las regalías normales de un libro. Otro asunto que favorece las ganancias de Amazon y reduce las de los autores.

Por último, quiero hablar sobre el dichoso concurso que ha realizado Amazon en varias ocasiones para “lanzar al estrellato” a quien se lo merezca por su talento. Por un lado, no parece muy adecuado que una plataforma que le ha apostado al asunto de la autopublicación, siga fomentando la idea de que lo mejor es estar en una editorial, por lo cual al ganador del concurso, se le va a “premiar” sacándolo del estigma, del dolor y de la pena de ser un “pobre y triste” autopublicado para convertirlo en “alguien importante”, alguien que “valga la pena”. Es completamente incoherente con la filosofía que apoya la autoedición. Por otro lado, Ustedes ya saben lo que pienso de los concursos, de cómo funcionan, pues lo hice notar en otro post. El concurso de Amazon funciona de la misma manera. Aquí no gana el que tiene más talento, sino el que tiene más barra, el que hace mejor publicidad, y que convence a los fans, el que tiene mejores relaciones y hasta el que tiene mejores palancas. Nuevamente se favorece a Amazon como empresa y se desvirtúan los derechos del que ha decidido ser autopublicado porque así lo ha querido.

Es interesante ver como todo aquello que Amazon nos ha vendido como ventajas, ventajas y más ventajas sobre la publicación con ellos, en realidad esconde un fondo en el que todas aquellas “ventajas” son exclusivas para los dueños de la empresa y no para los autores. Desafortunadamente, uno no puede evitar estar ahí, como dije al comienzo de este artículo, Amazon es la tienda más grande y hay que vender ahí, hay que estar ahí, cada quien determina el precio que tiene que pagar por tener que publicar en la plataforma de su enemigo.



lunes, 6 de marzo de 2017

Smashwords IV: Asignar ISBN



Para continuar con mi serie en la que hablo un poco más sobre Smashwords.

Como les conté antes, para publicar en catálogo premium de Smashwords es necesario que el libro tenga un ISBN de ebook (debe ser de ebook, porque de libro impreso no sirve). Esta plataforma puede asignar el ISBN de manera completamente gratuita.

Aquí les muestro cómo se hace.



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