lunes, 4 de enero de 2016

El fondo de la piratería que nadie ve

El asunto de la piratería siempre se ha tratado de una manera “casera” por llamarlo de alguna manera. Los autores se quejan porque algunos lectores adquieren sus creaciones a partir de descargas en lugares ilegales, lo que los lleva a dolerse por la poca valoración de su trabajo.

Sin embargo, el asunto de la piratería tiene un fondo que muy pocas veces es estudiado, y es este fondo el que representa un problema mayor para los autores y en el que los lectores sólo tienen una participación menor.

En un texto publicado en mi blog personal hace algunos meses, me expresé sobre la piratería con base en mi experiencia, una experiencia bastante amarga que me dejó un profundo sinsabor en mi primera experiencia como autora. En dicho texto hablaba yo de las dos caras de la piratería. Una cara, sobre lectores que muchas veces entran a sitios de descarga ilegal y “toman” libros que en muchos casos ni siquiera leen. La otra cara es precisamente de la que quiero hablar aquí.

A quienes realmente les conviene el asunto de la piratería, es a los administradores de las páginas con descargas ilegales. Ellos operan de cierta manera. Primero, miran en Amazon los ranking de los autores más vendidos y los más valorados, para escoger una víctima. Después adquieren el libro al cual le anulan la protección del archivo. Posteriormente, lo ponen en sus plataformas y páginas para que cualquiera que entre pueda descargarlo. Pero aquí es donde viene lo importante: solapadamente suben el libro en un alojador para poder colocar un link que los redirija a la descarga, pero antes de ello envían a una página publicitaria. Los interesados en descargar el libro, hacen clic en el link que los envía a la publicidad. Por cada clic que hacen en esa publicidad el administrador de la página está ganando dinero. Si en una página 100 personas hacen clic para descargar un libro, automáticamente el administrador estará ganando 2 dólares. Muchas personas no son conscientes de que sus clics están colaborando para que una persona inescrupulosa, que para nada le interesa el arte, pueda ganar dinero.

El asunto es preocupante porque estas son esas páginas que tienen cientos y cientos de libros en los que diariamente pueden existir entre 1000 y 3000 descargas, lo que implica que estas personas pueden estar ganando de 20 a 60 dólares diarios por cuenta de otras personas que ni siquiera saben que eso se puede hacer. Eso significa, que mensualmente pueden ganar entre 600 y 1800 dólares. Es evidente que hay una clara intención de lucro, roban las obras de los autores para poder ganar dinero con el trabajo y esfuerzo que otro ha tenido que invertir durante meses.

Un ejemplo de esta página es el caso de piratería denunciado por mí en mi página web en el que públicamente expuse al peruano Germán MV, un funcionario del ministerio público, residente en Abancay.

Existen otros delincuentes que son mucho más osados. No se conforman con poner pequeños link que re direccionen hacia páginas de descarga gratuita, sino que se apropian del ebook para venderlo por su cuenta, incluso a precios mucho más elevados que los mismos autores o editores. Estos ladrones, quieren obtener una ganancia similar o incluso superior al autor con cada una de las ventas.
Un claro ejemplo de ello, es el caso que han denunciado muchos autores quienes se han encontrado con la negativa sorpresa de que sus libros están siendo vendidos en plataformas como MercadoLibre. Yo misma denuncié a dos ladrones: Pablo Aquino y Sebastián Gaboto, ambos residentes en Buenos Aires, Argentina.

Uno de los asuntos más indignantes de este caso de MercadoLibre es que los propietarios de la plataforma hacen oídos sordos a las quejas y reclamos de los directamente afectados. Me causa curiosidad que los autores dicen “no comprendo por qué no hacen algo al respecto”, y yo les contesto que es evidente que a los dueños de la plataforma no les conviene retirar los libros pirateados, simplemente porque por cada venta ilegal ellos reciben una comisión. Si retiran los libros, estamos hablando de más de cien libros, ellos dejarían de ganar la comisión por esas potenciales ventas. Antes de realizar las denuncias públicas sobre estos dos delincuentes, reclamé varias veces a MercadoLibre quienes sin ninguna vergüenza me dijeron que no pensaban retirar el ebook de sus plataformas. Debo confesar que la única manera en que logré que me pusieran atención, fue armar un escándalo mediático que los ensució a tal punto que no tuvieron otra opción más que retirar el ebook.

El problema del pirateo, planteado de esta manera se nos presenta como un monstruo, como algo que no podemos manejar, como algo que amenaza con tragarnos a los autores enteros, hasta tal punto que varios autores han decidido no volver a escribir. Muchos simplemente se quedan observando con llana impotencia como otros se lucran con su trabajo, cómo asistimos a la degradación total a tal punto que cuando le reclamamos a estos delincuentes solamente recibimos insultos y un absoluto caso omiso a nuestros intentos para que nuestras obras no sigan siendo pirateadas.

A muchos autores el asunto de la piratería no les incomoda realmente. Las razones pueden ser muchas: son personas que económicamente viven holgadas y no requieren del dinero que les puedan dejar sus libros; o quizá están más interesados en hacerse un nombre y hacerse fama y la piratería de alguna manera es un medio para lograrlo. ¿Se han dado cuenta ellos de todo lo que expongo aquí?
Así que este asunto del pirateo, que parece crecer día tras día, se convierte en un monstruo gigante con dientes afilados que está a la puerta de cualquiera de nuestras publicaciones para devorarnos por entero. Parece que hacernos a un lado y resignarnos es la única opción.

Pero yo me pregunto ¿es ese el verdadero camino? ¿En realidad no se puede hacer nada?

Muchos autores se han organizado en diferentes lugares para luchar contra este problema. Han elevado quejas, peticiones y denuncias. Considero que realizar este tipo de acciones funciona, pues aunque unas digan que no vale la pena hacer quitar el libro de una página porque al siguiente día aparece en otra, el simple hecho de hacer cerrar un solo sitio representa un pequeño avance, y si todos los días logramos que se cierre un sitio más, poco a poco iremos logrando nuestro objetivo.

También considero que la denuncia pública es necesaria e importante. La única manera en la que logré que quitaran mis libros de MercadoLibre fue denunciando con nombre apellido y datos exactos de cada uno de los delincuentes. Se dice que los medios de comunicación son el cuarto poder, y si se debe acudir a este para lograr un propósito, no deberíamos tener miedo ni dudas.

Algunas personas no denuncian por miedo. No comprendo miedo a qué. Cuando denuncié a uno de estos delincuentes, me amenazó, me dijo que yo no sabía lo que él era capaz de hacer, que me iba a arrepentir y no sé qué más. Después de casi un año, aquí estoy, no me ha pasado nada y el libro se retiró de la plataforma. Las amenazas son sólo eso amenazas que se quedan en un correo electrónico porque por más delincuente que sea uno de estos debemos ser conscientes de que no son omnipotentes, no son Dios.

Si observamos la piratería desde este punto de vista, veremos que el problema trasciende y que tras aquellas páginas que se muestran caritativas y amantes del arte se encuentran verdaderos delincuentes que buscan lucrarse con el trabajo y el esfuerzo de los autores. Los lectores que caen a aquellos sitios, son simples objetos utilizados por esas personas. Así, que la verdadera lucha de los autores no es contra los lectores, sino contra los delincuentes que se aprovechan de la situación.



4 comentarios:

  1. Estoy completamente de acuerdo contigo. Este problema cada vez se hace más grande porque nadie le "pone mano". Desafortunadamente una sola golondrina (o tres) no hacen verano. Muchos tienen miedo de perder sus lectores o pasar por problemáticos si denuncian. Como decía mi abuelo, el miedo es grande y alcanza para todos. Es una lástima porque si nos uniéramos, se podría hacer algo organizado y efectivo para controlar este problema.
    Abrazos.

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    Respuestas
    1. Yo creo que más que miedo es falta de solidaridad en este "mundillo". Pero de eso hablaré después. :)

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  2. Da tristeza meterte a google y al poner tu nombre en vez de aparecer blogs que han hecho reseñas de tus obras son blogs que tienen el libros o los libros para descarga gratuita, una cosa son los blogs que ayudan a difundir y recomendar la obra, eso yo lo agradezco pero esos que ya los tienen para descarga... caray ni siquiera tienen nombre ni apellido y esos que ganan dinero a costa de uno ni madre deben de tener, leer esto me enoja pero te agradezco que lo saques a la luz Brenda, asi no se vive en la ignorancia.
    Abrazos!!

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  3. Amiga Itxa,
    Como dices da mucha tristeza. Claro, nadie piensa en realidad en los autores, nadie piensa que son seres humanos que sienten dolor y desilusión de que no los ayuden. Y tampoco nadie piensa en que compramos comida, pagamos la renta y tenemos hijos a quienes mantener igual que ellos.
    Un beso.

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